El Real Madrid mantiene su apuesta de juego,
velocidad, contraataque y defensa, para seguir en lo más alto y aspirar a
reeditar el título de Liga por segundo año consecutivo, algo que no
consigue desde hace veinte años.
La llegada de Pablo Laso al
Real Madrid, tras el enorme fiasco que supuso el paso del entrenador
Ettore Messina por el banquillo, supuso un cambio radical y una apuesta
arriesgada. En todos los sentidos.
Se apostó por un equipo
joven y por un técnico joven. Ambos con proyección de futuro y ahora,
dos años después y con una Copa del Rey, una Liga, dos Supercopas y una
presencia en la final de la Euroliga en el camino, se mantiene el
criterio y se amplía el objetivo de títulos.
En la versión 3.0
de este nuevo Real Madrid se han cambiado cromos, manteniendo la base.
La salida de Carlos Suárez se ha cubierto con Dani Díez, nominado en el
mejor quinteto del Europeo Sub20 (18,7 puntos por partido). La de Mirza
Begic se ha cubierto con el fichaje de Salah Mejri, toda una promesa; y
la de Rafael Hettsheimeir con Ioannis Bourousis, una figura contrastada.
El Madrid sigue manteniendo el mejor juego exterior del continente
con Rudy Fernández, Sergio Llull, Sergio Rodríguez, Nikola Mirotic,
Jaycee Carroll y Dontaye Draper.
Pero lo mejor es que el
equipo ya lleva dos años evolucionando con el mismo bloque, que cada vez
tiene mejor definido su tipo de juego y que los roles de los jugadores
están ya asentándose.
El juego del Real Madrid no sólo ha
conseguido enganchar a sus aficionados, sino que está creando tendencia
en España y en Europa, dejando atrás los marcadores paupérrimos y
decantándose por un baloncesto alegre, ofensivo y con marcadores altos.
La defensa es, lejos de lo que pudiera parecer, otra de las señas de
identidad del equipo. Creciendo desde el trabajo atrás para finalizar
con canastas fáciles y rápidas.
Y como guinda al pastel, el
campeón de Liga tiene un gran número de jugadores españoles con los que
los aficionados pueden identificarse.
Así las cosas, el objetivo del equipo es luchar, de verdad, por todos los títulos. Con Liga y Euroliga en el centro del foco.
Laso tiene un gran fondo de armario en su banquillo y necesitará de
todos sus jugadores para afrontar una temporada tan larga y cargada de
partidos, en la que ya ha dado el primer paso de ganar la Supercopa, al
Barcelona.
La Copa del Rey, ir pasando los distintos escalones
de la Euroliga y llegar a los 'playoff' por el título con el equipo
entero es un reto en absoluto baladí.
"No quiero que a mi
equipo se le juzgue sólo por los títulos", dijo Laso en una de sus
primeras comparecencias de la temporada. Algo que en el Real Madrid, un
equipo casado con el triunfo, parece difícil de conseguir. EFE